Laguna del Plata, el portal de entrada al espejo de agua más grande de Córdoba

Situada a unos 30 kilómetros de la Laguna Mar Chiquita, ofrece alojamientos, miradores y la posibilidad de hacer avistaje de aves y deportes náuticos.

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Sobre la ruta 17, entre las localidades de Marull y La Para, llama la atención un gran espejo de agua que se puede ver a lo largo de unos kilómetros. Es la primera expresión de la laguna Mar Chiquita, un gran brazo que se extiende volcando sus aguas hasta unos metros antes de llegar a la autovía.

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Esta bahía recibe el nombre de Laguna del Plata y da gran vida a ese sector de la provincia cuya actividad se centra en el rubro agropecuario. Es casi un portal de entrada al reconocido Mar de Ansenuza, que pronto será convertido en Parque Nacional.

Futuro Parque

Según explican desde la organización Aves Argentinas, “la superficie que será Parque y Reserva Nacional comprende una gran diversidad de ambientes, que incluyen el enorme espejo de agua salina, los cauces de los ríos y lagunas permanentes y temporarias, playas barrosas, matorrales de arbustos y cardones, bosques de tipo chaqueño y amplios pastizales y sabanas inundables. Entre las especies que conforman la vegetación del lugar se puede encontrar desde grandes algarrobos y quebrachos hasta espartillares, juncales y totorales, pasando por arbustales y matorrales halófitos de transición”.

Y destacan que “es la variedad de ambientes de este singular ecosistema lo que permite albergar una fauna silvestre riquísima, no solo en número de especies, sino también en el tamaño de sus poblaciones”.

Con las expectativas generadas por este proceso, toda la región se prepara para convertirse en un destino turístico internacional. Una obra que pondrá a la zona en el mapa mundial y que generará un gran movimiento no solo en la localidad de Miramar, sino que irradiará hacia sus pueblos vecinos, que tendrán que disponer de servicios turísticos acordes a la demanda.

La Laguna

La Laguna del Plata se encuentra a 10 kilómetros de la localidad de La Para y a ocho de Marull, sobre la ruta provincial 17. Desde Córdoba capital son unos 150 kilómetros y se puede llegar saliendo por la ruta 19, doblando hacia la 10 en Río Primero y, en el pueblo de La Puerta, se accede a la 17, que nos deposita justo en la entrada a la laguna.

Es un espejo de agua salada, proveniente de la Laguna Mar Chiquita, que forma una gran bahía compartiendo, además, todo su ecosistema. En sus extensas costas se pueden ver distintas especies de aves migratorias y playeras. Entre ellas, se destacan los típicos flamencos de la especie austral –Phoenicopterus chilensis, según su nombre científico– que se ven en las postales de Miramar. Apenas comencé a caminar en dirección a la laguna pude ver un grupo de cinco de estas aves que volaban formando una perfecta línea recta. Se van moviendo así en pequeñas bandadas y se posan en distintas partes de la laguna para alimentarse.

La Laguna del Plata tiene costas bien amplias, que dan cuenta del vaivén del agua y que invitan a realizar largas caminatas. Aunque si lo que se pretende es avistar aves, conviene elegir algún mirador y quedarse ahí, a la espera.

Los servicios de la zona

En la zona hay dos campings y un lodge que brindan alojamiento y tienen acceso directo a la laguna. Bahía de Ansenuza es el camping de la Municipalidad de La Para que, momentáneamente, está cerrado al público, ya que están remodelando el sector y construyendo un Centro de Interpretación Ansenuza, todo con vistas a armar un Circuito Turístico Sustentable que pueda atraer a los turistas del mundo. Así lo manifiestan desde el municipio: “Nos estamos preparando para un desafío sin precedentes, que permitirá a nuestros visitantes disfrutar de una localidad con visión de turismo internacional, y brindar a los comerciantes de nuestro pueblo más posibilidades de trabajo”.

El otro camping, llamado Laguna del Plata, se encuentra abierto y es gestionado desde hace un año por Lorena y Daniel Correa que, pandemia mediante, lograron abrir y ofrecer sus servicios ya sea para pasar el día como para acampar.

Cuentan con una proveeduría, un gran salón de usos múltiples, asadores y un mirador. El costo de la entrada para pasar el día es de 50 pesos por persona, salvo los niños que no pagan, y las carpas abonan un costo de 250 pesos por día.

Con todo el entusiasmo, Lorena cuenta que reciben turistas de San Francisco, Arroyito, Porteña y de localidades de la provincia de Santa Fe como Rafaela y Eusebia. La mayoría llega para pasar el día, pero también hay quienes optan por alojarse ahí y luego ir a visitar la Laguna Mar Chiquita.

La Laguna del Plata brinda un espacio ideal para el contacto con un ecosistema rico y variado, allí donde prevalecen los campos cultivados o los tambos. Un lugar que tiene todo el potencial para ser parte de una nueva etapa en el turismo de naturaleza de la provincia.

Fuente: lmdiario

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