Mientras se prenden velas para que lleguen pronto las cuatro millones de dosis de vacunas de AstraZeneca y otras partidas de Sputnik V, el Gobierno nacional estudia la posibilidad de implementar un retorno a fase 1 durante dos semanas aunque con alternativas flexibles para evitar el colapso de los sectores que ya no lo podrían superar.

El oficialismo apura para esta semana el tratamiento de lo que ellos denominan “Ley de emergencia Covid” y que la oposición a renombrando como “Ley de superpoderes”, sobre lo cual el presidente Alberto Fernández amenazó con un decreto de necesidad y urgencia muy estricto si la iniciativa no se apruebe pronto

Si de escuchar señales se trata, el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, advirtió que es imperioso “reducir la circulación” de personas para disminuir los contagios y no descartó que para lograrlo se disponga “un cierre total”.

Kreplak, quien cobró notoriedad por el contenido alarmista de sus advertencias, expresó su preocupación por la circulación de personas que aumenta y que está generando un incremento de contagios “en el interior del distrito y en el conurbano”.

“Lamentablemente hoy estamos viendo un aumento de los casos, hay un incremento respecto a la semana anterior, especialmente en el interior, pero también en el conurbano”, afirmó Kreplak.

Agregó que esta situación está generando que en el interior de la provincia “se encuentran con una cantidad de casos muy grande”, con un nivel de “saturación” en el que ya “es difícil atender pacientes”.

De hecho, planteó que “están llegando algunos pedidos de derivación interprovincial porque no hay capacidad de atención en esas jurisdicciones”.

Kreplak insistió en este contexto en que “lo importante es reducir la circulación” porque “mientras más se reduzca la circulación, más se van a reducir los contagios”.

“¿Cómo lo hacemos? ¿Con cuáles medidas de restricción? Depende del consenso que logramos entre todos y del aspecto económico, porque cualquier actividad que uno tenga que cerrar para reducir la circulación necesita reemplazarlo económicamente de otra manera”, aseveró

¿Cierre total?

El funcionario sostuvo que “como se ha visto en todo el mundo, si uno logra hacer un cierre muy fuerte, total, estos cierres pueden ser más acotados y luego empezar a liberar en la medida que bajan los casos”, pero asumió que “si los cierres son parciales, la eficacia y las medidas tienen un resultado parcial, tiene menos impacto social y económico, pero la eficacia es menor y en general se prolongan más en el tiempo”.

Al ser consultado si la solución sería un cierre total y con ayuda económica a los sectores más vulnerables, aseveró que “desde el punto de vista sanitario lo más probable que sí, claro que hay otras cosas y nosotros tenemos que plantear este aspecto”.

“Pero en esta cantidad de casos que encontramos ahora, con un nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva tan alto, que en muchos lugares están necesitando derivar pacientes, si uno logra contener con un cierre fuerte en las próximas semanas, podríamos estar en mejores condiciones”, aseveró.