Pasó 47 días en terapia intensiva con Covid-19 y se salvó: en su pueblo lo esperaron con una caravana

Kako Dotti, de 31 años y oriundo de Obispo Trejo, pasó “días de terror” luchando contra el virus. “Esto no es un chiste, por favor, cuídense”, pidió el joven.

Ese viernes 16 de abril, Ilvio “Kako” Dotti se levantó respirando con dificultad. Fue al hospital de su pueblo y un hisopado le confirmó la peor sospecha: tenía coronavirus. Todo fue muy rápido. No alcanzó a despedirse ni de su mujer, embarazada entonces de tres meses, ni de su pequeño hijo de siete años. El mismo día lo derivaron desde Obispo Trejo hasta Villa Santa Rosa. Su cuadro siguió empeorando y, a las pocas horas, ya estaba intubado en el Hospital Rawson de la ciudad de Córdoba.

El joven de 31 años permaneció 47 días en terapia intensiva, de los cuales 34 estuvo en coma. “Fueron días de terror. Me mantenían dormido porque cada vez que me despertaba no entendía nada de lo que pasaba, atinaba a desconectarme todo lo que tenía enchufado. Hasta que un día entré en razón, pude comprender lo que me estaba pasando y me di cuenta de que tenía que estar tranquilo, mantenerme calmado y confiar en que todo iba a pasar rápido”, contó Kako a La Voz, recordando lo ocurrido ya desde su casa.

Su hijo de 7 años le preparó decenas de cartas deseando su regreso y recuperación. (La Voz)

Sin enfermedades preexistentes, excepto el sobrepeso, Kako vio de cerca la muerte al transitar el coronavirus. “Antes de que me derivaran de Santa Rosa a Córdoba, yo me acuerdo que le pedía a mi hermana que no lo hicieran. ‘Si me llevan no vuelvo más’, le decía. Tenía como un mal presentimiento de que mi situación empeoraría”, rememoró.

Unas semanas antes de contagiarse, el joven se había hecho exámenes de rutina y pese a su exceso de peso, los análisis le habían salido bien. “Yo ya venía haciendo dieta, comiendo sano, porque quería adelgazar un poco. A mí lo que me salva es que no tenía otras enfermedades, y que tengo 31 años”, opinó.

EMPEORANDO A DIARIO

En medio de su peor cuadro, con traqueotomía hecha y neumonía bilateral, Dotti se contagió de algún virus intrahospitalario que lo tuvo con fiebre alta de manera sostenida durante seis días. Recapitulando en base a lo que sus familiares le cuentan sobre las jornadas más duras que pasó, Kako agregó: “Llegó un punto en el que los médicos no sabían qué más hacer, incluso llamaron a mi familia pidiéndoles que vayan a saludarme porque no había forma de recuperarme. A los pulmones los sentía como dos telgopor. Me ponían boca abajo de a ratos para intentar que reaccionara y nada. Hacían todo para bajarme la fiebre y nada”.

Sobre la situación que se vive en las terapias Covid, el joven describió: “Yo vi morir gente a la par mía, de todas las edades. Entraban camillas todo el tiempo, a toda hora. La gente no entiende lo que es esto. No es joda. A los jóvenes les pido: por favor cuídense, esto no es un chiste”.

Luciana Banega, su mujer, estaba embarazada de tres meses cuando Dotti fue internado. Sorpresivamente, todos los test que le hicieron por Covid-19, dieron negativos. Sobre aquellas semanas, la joven reconoció que fueron duras. “Mi hijo Katriel estaba totalmente pendiente de mí, porque en la última videollamada que nos hizo Kako desde Santa Rosa (antes de que perdiera la conciencia) él le encargó que me cuidara. Con sólo siete añitos se lo tomó a pecho. Me acompañaba a todas las consultas ginecológicas, me preguntaba a cada rato cómo estaba, cómo seguía el bebé, estuvo encima mío todo el tiempo”, recordó orgullosa.

La primera vez que recobró la conciencia, lo primero que Dotti hizo fue preguntar por el sexo del bebé. “Ya estoy de casi seis meses, pero todavía no lo sabemos, no se quiere dejar ver en las ecografías”, contó Luciana, feliz de que su embarazo marche bien.

Lo extraño para Kako fue despertarse y que hubiera pasado tanto tiempo: “Cuando el médico me preguntó cuántos días creía que habían pasado, le dije dos o tres. Me acuerdo haberle mencionado que tenía pronto el cumpleaños de mi hijo, que era el 14 de mayo. Ni me imaginaba que no solo ya había pasado su cumple, sino que había estado en coma 34 días”.

“Bajé 23 kilos en todos los días de internación. Cuando desperté sentía que me había pasado un tren por encima, tenía mucho dolor de cuerpo, en las manos sentía como agujas todo el tiempo, no podía caminar, me dolían los músculos”, describió.

El joven destacó especialmente la atención médica que recibió en su odisea. Alabó a los médicos y magnificó el incansable trabajo que realizan. Focalizando en una enfermera, contó: “Me acuerdo de una de ellas, Leticia Perez se llama, que se acercó a mí para preguntarme cómo estaba y conversar conmigo un rato. La verdad es que sentir el interés de alguien en ese momento en el que uno se siente tan solo, no tiene nombre. Incluso me prestó su teléfono para hacer una videollamada con mi hermano. Fue tan importante para mí, a esa chica le debo todo, cuando esté totalmente recuperado quiero ir a verla para volver a agradecerle”.

EL ANSIADO REGRESO A CASA

Paulatinamente, Dotti comenzó a reaccionar a la batería de medicamentos que le daban a diario. El 2 de junio le dieron el alta. “No te das una idea de las ganas que tenía de volverme, de estar en mi casa, de reencontrarme con mi familia”, continuó. Ese día, su hermano Gerardo fue a buscarlo al Hospital Misericordia, donde había pasado su último tramo de internación. En Obispo Trejo (ubicado al norte de la provincia de Córdoba), una caravana de vecinos lo esperaba en el acceso al pueblo, ansiosos de volver a verlo. “Fue una emoción muy grande la que sentí al ver el apoyo de tanta gente. Nunca pensé que me quisieran tanto, que rezaran tanto por mí y que se alegraran de volver a verme. No tengo palabras de agradecimiento”, relató Kako, visiblemente emocionado.

Sobre el aprendizaje que le dejó el coronavirus, Dotti reconoció que ahora valora mucho más la vida y a su familia. “Antes capaz me iba mucho, priorizaba mucho mi trabajo, la plata, y descuidaba mi casa. Ahora que estuve tan cerca de la muerte lo único que quiero es disfrutar de todo el tiempo que pueda con mi hijo y mi señora, con toda mi familia. Disfrutemos de lo que tenemos ahora. Porque hoy estamos, mañana no sabemos”, cerró.

Tras pasar 47 días en terapia, Dotti venció al coronavirus. (La Voz)

CORONAVIRUS EN CÓRDOBA

Actualmente se encuentran internadas 2.676 personas en camas críticas Covid-19 en Córdoba, lo que representa un 81% del total de camas en la provincia. Por otra parte, el 21% de los pacientes internados (564) reciben asistencia respiratoria mecánica.

A la fecha, 4.097 personas han muerto por coronavirus en Córdoba y el acumulado de pacientes contagiados es de 335.767.

Fuente: LaVoz

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