La Provincia trabaja para ampliar el acceso a la vacunación

Con 800 vacunatorios y salidas al territorio, el programa de Inmunizaciones busca durante todo el año mejorar las coberturas de vacunas en toda la población. La colaboración de los equipos de salud y de las familias es clave para alcanzar el objetivo.

El Programa de Inmunizaciones de Córdoba trabaja para ampliar el acceso a la vacunación. A partir de una red de casi 800 vacunatorios habilitados en toda la provincia, el Ministerio de Salud desarrolla distintas estrategias para sostener y mejorar las coberturas de las distintas vacunas, en un contexto mundial en el que las mismas decrecen.

En ese marco, durante 2018, se obtuvieron en general coberturas superiores al 90 por ciento en las primeras dosis de las vacunas de la infancia, que luego decrecen en las dosis siguientes. “Las primeras dosis dan cuenta del acceso que tiene la población a los servicios de vacunación, que es bueno. El problema surge con las vacunas que requieren más de una dosis, allí la cobertura empieza a descender porque se requieren más visitas, y se pierde el impulso inicial”, explica Sandra Belfiore, responsable del programa.

Así, la vacuna BCG, contra la tuberculosis -que se aplica en una única dosis al recién nacido- tuvo una cobertura del 94 por ciento para el año 2018. En tanto, las primeras dosis de quíntuple, antipoliomelítica y contra el neumococo -que se aplican todas antes del primer año de vida- alcanzaron porcentajes superiores al 90 en la primera dosis y entre el 82 y el 92 por ciento en las siguientes. El objetivo ideal es superar el 95 por ciento.

No obstante, la cobertura de algunas vacunas mejora en las dosis de los 5-6 años“Dado que es requerimiento para el ingreso escolar presentar el carné de vacunación, se observa que suben a esa edad los porcentajes de cobertura de antipoliomielítica, triple viral y triple bacteriana celular”, sostiene Belfiore.

En cuanto a sarampión -cuya importancia se incrementa en este momento ante las alertas emitidos por Nación– cabe señalar que la cobertura de triple viral (que protege también contra sarampión y rubéola) alcanza una cobertura del 91 por ciento en la primera dosis.

Asimismo, en la campaña de refuerzo de vacunación de sarampión y rubéola que se realizó el año pasado, dirigida a niños y niñas entre 13 meses a 4 años inclusivese logró una cobertura del 93,5 por ciento.

En cuanto a triple bacteriana acelular -vacuna que previene el coqueluche o tos convulsa- la cobertura en mujeres embarazadas viene creciendo lentamente desde su incorporación al calendario en 2012. Durante 2018, se alcanzó un 70 por ciento de cobertura.

Vacunación antigripal

Durante 2018, la campaña de vacunación antigripal arrojó los siguientes resultados: en el grupo de niños y niñas de 6 a 24 meses, se alcanzó una cobertura de 91 por ciento en la primera dosis y un 73,2 por ciento en la segunda dosis. En mujeres embarazadas, el porcentaje fue de 72,8 y en personal de salud, 100. Cabe destacar además que se colocaron 92.118 dosis en mayores de 65 años. En todos los grupos, se superó la media nacional.

La campaña 2019 todavía está en curso, y Belfiore remarca que todavía es posible aplicarse la dosis correspondiente si se cumple con alguno de los criterios de vacunación. Por más que la temporada invernal haya concluido, el virus sigue circulando. Hasta ahora, las coberturas han sido de 87,5 en la primera dosis de niños y niñas; 68 por ciento en la segunda; 63,4 en el embarazo y 100 por cien en equipo de salud. A esta altura de la campaña, ya se ha superado la cantidad de dosis colocadas en toda la temporada anterior: 442.822 este año, con respecto a las 438.630 del año anterior.

Registros de mejor calidad

Desde el 2017, el programa de Inmunizaciones cuenta con un nuevo registro de vacunación, que es ahora nominal y digital. Se trata de un sistema informático de desarrollo propio que identifica con nombre, apellido y DNI cada dosis de vacuna aplicada en la provincia. Antes solo se podía registrar la cantidad de dosis, sin individualización.

El programa está en proceso de implementación, y tiene una curva de aprendizaje por parte de los equipos de salud, que implica apropiarse de la herramienta. “El sistema de vacunación es muy complejo y aún estamos en proceso de revisión y de mejoras; 2017 y 2018 fueron años muy fuertes en esa transición”, explica Belfiore.

Los datos se ingresan en un software en tiempo real y online, lo que permite que, en caso de pérdida del carné, se pueda recuperar la historia vacunal de la persona. “Esto implica un salto de calidad enorme y nos va a permitir tener cada vez información más integral para tomar mejores decisiones”, afirma la especialista.

Descenso en las coberturas, una tendencia a nivel mundial

Las coberturas de vacunación están descendiendo a nivel mundial, tendencia que se refleja también en la región de las Américas, pionera en vacunación. “Aun así, hoy Europa está mirando cómo trabajamos en vacunas para mejorar sus coberturas”, sostiene Belfiore.

Las causas de este fenómeno, según la especialista, son múltiples: el cambio en los ritmos de vida; la mayor complejidad de los carnés de vacunas, que requieren de más visitas a los vacunatorios; la falta de percepción de riesgo ante algunas enfermedades que las nuevas generaciones no conocieron, entre otros.

Para revertir esta tendencia la Provincia trabaja con distintas estrategias. Una de ellas es sacar las vacunas del ámbito exclusivo de los centros de salud. Así, se implementaron móviles de vacunación y también se recorren las Salas Cuna, acercando este recurso no solo a mamás y bebés, sino a toda la comunidad del barrio. También se trabaja con las escuelasse amplían los horarios de los vacunatorios y se generan jornadas más amenas y atractivas, como “La Noche de las Vacunas” en el Pediátrico o las “Jornadas de vacunación amigable” en el Hospital de Niños. Vale recordar que estas estrategias fueron destacadas por OPS durante la Semana de Vacunación de las Américas.

Mejorar los registros es otra estrategia, ya que permite enfocar las acciones hacia los sectores geográficos o poblacionales en los que sea más necesario.

Por último, es clave continuar trabajando con las sociedades científicas y los profesionales de salud para que estén atentos a la vacunación. “Hay que reforzar el seguimiento entre las primeras y siguientes dosis, y en eso son clave los pediatras; así como los especialistas en ginecología deben indicar las vacunas de la gripe y la triple bacteriana acelular durante el embarazo”, afirma Belfiore.

Además, apela a las familias y a la responsabilidad colectiva que implica cumplir con el calendario de vacunación. “Las vacunas son un derecho, y tenemos uno de los carnés más amplios del mundo; por eso debemos asumir nuestra responsabilidad ciudadana y acercarnos a completar nuestros esquemas siempre que podamos”, concluye.

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