Fiat 128: a 50 años de la aparición un auto amado por los argentinos

Se fabricó en el país entre 1971 y 1990. Un vehículo ágil, espacioso, y con grandes innovaciones mecánicas.

Fiat 128. Uno de los modelos que cautivó a los argentinos. Se fabricó en la planta de Caseros entre 1971 y 1990, de la que salieron más de 255.000 unidades.

Fiat es una de las marcas con mayor arraigo en la Argentina. Más de 100 años de historia fabricando modelos populares; muchos de gran aceptación y con un legado que se ha ido transmitiendo en generaciones de argentinos.

Solo basta con mencionar modelos como el Fitito, el primer vehículo producido por la marca italiana en el país, y otros clásicos como el1500, y el 125 para recordar éxito de la compañía entre los años 60s y 70s.

Aunque en aquellos tiempos los síntomas de la crisis petrolera se hicieron sentir en todo el mundo, Fiat afianzó su papel como uno de los principales protagonistas de la industria automotriz, planificando estrategias de colaboración industrial con otras empresas del Grupo en el mundo y realizando fuertes inversiones para el desarrollo tecnológico.

Fiat 128. El modelo europeo debutó en 1969 y un año más tarde logró ser “Auto del Año”.

Particularmente en la Argentina, la compañía continuó su desarrollo industrial a ritmo sostenido. Una prueba elocuente fue el impacto alcanzado con la presentación de uno de los autos más revolucionarios y modernos del momento, que llegaba avalado por el éxito rotundo logrado en Europa, donde había sido elegido “Auto del Año” en 1970: el Fiat 128.

La llegada de un ganador

Presentado en Italia en marzo de 1969 como sucesor del Fiat 1100, el 128 comenzó a fabricarse en el país a partir de 1971. Su lanzamiento fue todo un suceso, especialmente porque rompía con los convencionalismos tanto desde el punto de vista del diseño como de la mecánica.

El concepto de motor ubicado en forma transversal, que permitía una mejor utilización del espacio interior, en especial en las plazas traseras, fue toda una novedad, aunque no la única, porque también tenía tracción delantera.

Lo curioso fue que los mecánicos de los talleres de barrio tardaron un tiempo en adaptarse a sus características, ya que para realizar algunas tareas de mantenimiento necesitaban echar mano a un herramental moderno que en ese momento no disponían.

Fiat 128. La disposición transversal del motor permitía ganar espacio interior, un atributo buscado por la familia.

Sin embargo, con el tiempo, debieron aceptar las virtudes del modelo cuya mecánica y disposición del motor fueron adoptadas más tarde por otras marcas.

En la Argentina se comenzó a producir en versiones 4 puertas, sumándose la variante familiar en 1973 junto con la llegada del 128 L (De Lujo). Con la aparición del 128, la producción anual de Fiat llegó las 60.000 unidades.

El primer Fiat 128 contó con un motor 1100 (1.116 cm3) que entregaba 63 caballos de potencia y estaba asociado a una caja manual de 4 marchas. Su velocidad máxima era de 140 km/h.

A partir de 1973 se sumó el motor 1300, que contaba con 71 caballos de fuerza y le permitía alcanzar los 145 km/h.

El primer gran cambio estético se produjo recién en 1978, cuando el modelo pasó a llamarse 128 Europa. La gama estaba compuesta por tres versiones: 128 Europa C (motor 1100), 128 Europa CL (motor 1300), y 128 Europa Familiar (motor 1100/1300).

Fiat 128 Familiar. Se lanzó a partir de 1973 y formó parte de la gama hasta 1986, cuando se presentó el último restyling del Súper Europa.

En 1982, ya bajo el paraguas de SEVEL (fusión entre Fiat y Peugeot concretada en nuestro país en 1980), el modelo sumó la versión 128 Europa CL5, dotada con el motor 1300 y una inédita caja de 5 marchas. Como opcional, sumaba aire acondicionado y luneta térmica.

Un año más tarde fue el turno de una nueva actualización, y con ella llegó el 128 Súper Europa, un modelo que le dio la bienvenida al motor 1500 (1.498 cm3) de 82 caballos de fuerza para dejar atrás al histórico 1100.

El último restyling se produjo en 1986, cuando se presentaron los nuevos 128 Súper Europa CL (base) y TR (con aire acondicionado), ambos con el motor 1300, y el Súper Europa 1.5 (full). El modelo siguió fabricándose en la planta de Caseros hasta abandonar la línea de producción de 1990. En total fueron más de 255.000 unidades, en todas sus versiones.

El 128 IAVA

En 1972, el éxito del 128 llevó a crear la Industria Argentina de Vehículos de Avanzada (I.A.V.A.), una empresa subsidiaria de Fiat Concord impulsada por su comisión de concesionarios dedicada a potenciar el modelo que se comercializaba en ese momento.

Alta performance. Las versiones más picantes del 128 fueron creadas por Industria Argentina de Vehículos de Avanzada (IAVA). Se fabricaron desde 1972 hasta 1984.

A través de Scudería 80, y con el ingeniero Juan Carlos Fisanotti como responsable técnico, IAVA abasteció al marcado hasta 1984 con versiones potenciadas de automóviles provistos con un sinnúmero de detalles estéticos y mecánicos que los diferenciaban y convertían en otros autos, más veloces y personales, desde la pintura exterior y sus llantas especiales, hasta los detalles de equipamiento interior y la poderosa mecánica que los caracterizaba.

Al primer 128 IAVA 1100 TV (Turismo Veloz) que se presentó en 1972, le sucederían otros según los sucesivos modelos que Fiat lanzaba al mercado: 128 IAVA 1300 TV Franja Ancha (1973), 128 IAVA 1300 TV Doble Línea y Triple Línea (1977) y 128 IAVA Europa (1978).

Con este último modelo la firma experimental alcanzó su madurez, incorporando a su conocido nervio elementos de confort inéditos en el mercado local y confirmando la fidelidad de sus creaciones al concepto que le dio origen: crear autos de vanguardia.

Un guerrero en las pistas

Su mecánica de avanzada no solo atrajo al publico joven. Su participación en el plano deportivo también sedujo a los “tuercas”. El 128 siguió los pasos del “milqui” (nombre con el bautizaron en el mundo del automovilismo al Fiat 1500) y a los pocos meses de su presentación pasó a ser protagonista principal en la categoría B del Turismo Nacional, donde hasta ese momento el Renault 12 era el auto a vencer.

En condiciones casi estándar, el cordobés Héctor Luis Gradassi ganó el Gran Premio de 1972, pero los 128 se apoderaron de los seis primeros puestos. Por su parte Aldo Caldarella, con otro 128, se alzaba con el Campeonato Argentino de Turismo.

La seguidilla de triunfos, ya con la versión IAVA potenciada de 1.3 litros de cilindrada, continuó a través del tiempo tanto en carreras de pista, ruta y montaña así como en la obtención de varios títulos máximos hasta 1987, año en que los Fiat 128 dejaron de participar.

 

Fuente: Clarín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *