Alberto Fernández llega con ventaja a las Paso

El dato surge del análisis que realizó La Nueva Mañana con dos integrantes de los equipos de las coaliciones que prevalecen en las encuestas, el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

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Durante la charla con dos operadores que trabajan para las candidaturas a presidente de los principales binomios que competirán en las elecciones primarias el próximo domingo 11, Alberto Fernández-Cristina Fernández y Mauricio Macri-Miguel Pichetto, se compararon el escenario electoral de 2015 y la incidencia del comportamiento del peronismo en aquella fecha que jugaron a favor de Cambiemos; con el marco actual afectado por la crisis económica y social, el peronismo unido y las encuestas en los principales distritos electorales.

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El contexto de 2015

La oposición de 2015 fue construyendo el triunfo que los depositó en la Casa Rosada, a través de la construcción del concepto de “la grieta” fomentada por los principales medios del país, los partidos opositores que lograron eco en la sociedad a través de los cacerolazos y las noticias falsas (fake news) generadas para dañar la imagen de ministros como Axel Kicillof y el presunto sueldo que cobraba en YPF, las cuentas conjuntas en el exterior que le atribuyeron a Máximo Kirchner y a la ex ministra Nilda Garré (ambos publicados por Daniel Santoro en Clarín), las falsas cuentas off shore en Seychelles de Cristina Kirchner (Jorge Lanata, Canal 13) y la denuncia finalmente desestimada de la ruta del dinero K (Daniel Santoro, Clarín).

Además, en el inicio de aquel año, el suicidio del ex fiscal de la causa Amia, Alberto Nisman, que quisieron atribuir al gobierno de Cristina Fernández (medios y legisladores opositores) y la falsa gran operación política conocida como “la morsa” que montaron poco antes de las PASO (Elisa Carrió, Graciela Ocaña y Jorge Lanata, Canal 13) contra el ex ministro Aníbal Fernández, terminaron por favorecer a Cambiemos para que Mauricio Macri accediera a la presidencia de la Nación.

También contribuyó a aquel triunfo la división del peronismo. El alejamiento de importantes hombres del Partido Justicialista enfrentados con el kirchnerismo como Sergio Massa, Felipe Solá, Alberto Fernández, Florencio Randazzo que no accedió a bajar su precandidatura presidencial para competir por la gobernación bonaerense, cuando los sondeos lo daban como claro ganador y parte del sindicalismo encarnado en Luis Barrionuevo, los llamados “gordos” y fundamentalmente el camionero Hugo Moyano que se volcaron al macrismo. Finalmente, el enfrentamiento con los sucesivos gobiernos peronistas de Córdoba, cuyos votos fueron decisivos para Macri, sepultaron al candidato del partido Daniel Scioli.

Aún así, bajo esas condiciones, el Frente para la Victoria logró imponerse en las elecciones primarias de agosto y en la primera vuelta en octubre de 2015 cuando Scioli obtuvo el 37,08% de los sufragios y Mauricio Macri el 34,15%.

Sin embargo, con toda esa parafernalia junta Macri sólo pudo imponerse por el 2,3% de diferencia en la segunda vuelta electoral.

Macri en el gobierno

Con Macri instalado en la Casa Rosada, el Gobierno afianzó el mecanismo de denuncias contra la ex presidenta, esta vez con un más aceitado grupo mediático-estatal al que sumaron una pata judicial.

De esta manera, arreciaron las denuncias, entre ellas dólar futuro; causa Amia y memorándum de entendimiento con Irán; Hotesur y los Sauces que no prosperaron por el escaso sustento jurídico que tienen y fueron denunciadas como hechos de persecución política por los más destacados juristas locales e interamericanos.

Las denuncias contra la ex presidenta nunca cesaron, y la misma corporación continuó años más tarde con el fin de sacarla de la carrera electoral por la causa de las “fotocopias de los cuadernos”, las supuestas coimas derivadas de la obra pública que recaudaba una organización encabezada por los ex mandatarios nacionales Néstor Kirchner y Cristina Fernández, según la irregular investigación que lleva adelante el juez Claudio Bonadio y que fue denunciada sistemáticamente por violar las normas procesales penales y el Estado de derecho.

En ese marco, fue la investigación del juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, en el caso D’Alessio la que dejó al descubierto el accionar de ese armado mediático, judicial y estatal dedicada al espionaje ilegal, al armado de causas contra la ex presidenta Cristina Fernández y funcionarios de su gobierno además de la extorsión psicológica y monetaria para no ir presos de empresarios, echó por tierra las causas de las fotocopias y el intento de mellar el volumen electoral de la candidata a vicepresidenta del Frente de Todos.

El marco actual

En la actualidad ya no existen aquellas variables de 2015. Sin la incidencia de las causas judiciales contra Cristina Fernández sobre los electores y la acuciante crisis económica y social que padecen la mayoría de los argentinos, que afectan la imagen y la gestión del presidente Macri, el panorama electoral para Juntos para el Cambio no parece auspicioso. En el 2015 Macri era una expectativa y hoy es una realidad.

Además, otro factor fundamental que ahora potencia al Frente de Todos fue el alineamiento del peronismo. Volvieron Massa, Solá y el Movimiento Evita a los que se sumaron otras 15 agrupaciones políticas. Expresaron el respaldo los gobernadores peronistas, excepto el cordobés Schiaretti y el salteño Urtubey, mientras que el complejo sindical justicialista, la CGT y Hugo Moyano, además de la Corriente Federal de los Trabajadores y las dos CTA se alinearon detrás de la fórmula de los Fernández. En tanto, la unión le permitió al peronismo ganar las gobernaciones de Santa Fe y Entre Ríos y quedar a solo 7 puntos debajo de Cambiemos en las primarias por la gobernación en Mendoza, lo que supone podría traducirse en un mayor caudal de votos para su fórmula presidencial. Cabe recordar que en Rosario el Frente de Todos cerrará la campaña el 7 de agosto con el marco de todos los gobernadores peronistas.

Mientras que en Córdoba, la “cuna” de Cambiemos donde Macri volverá hacer aquí un primer cierre de campaña el 7 de este mes, y que le ofrendó los votos que lo llevaron al poder en 2015 hoy está más disputado, en parte por el apoyo que le brindó el flamante jefe del bloque peronista del Senado y presidente del partido en Córdoba, Carlos Caserio, a la fórmula de los Fernández.

Finalmente, la provincia de Buenos Aires, en donde se disputará el 39% del total del padrón electoral nacional, se convirtió en el área más preocupante para el macrismo, que intenta mejorar los números desfavorables que reflejan las encuestas. También es la más valiosa para el kirchnerismo, que confía en mantener la amplia ventaja allí para hacer la diferencia que le permita ganar los comicios.

Lo que dicen las encuestas hoy

Según la última encuesta de Federico González y Asociados, que abarcó el mes de julio, la intención de voto a presidente y vice medido a nivel nacional en las Paso el Frente de Todos se impondría con el 42% sobre el 35,9% de Juntos por el Cambio.

La Nueva Mañana.-

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