“Carta al cielo” despedida al Dr. Dante Yunes. Por Amilcar Poletti

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Profunda tristeza para Balnearia y gran parte de la región por la muerte del conocido Dr. Dante Yunes, amante del folclore argentino y destacado profesional de la salud.

Amilcar Poletti le dedicó una carta en su despedida.

Carta al Cielo: destinatario Dr. Dante Yunes:

Querido Dante, me sorprendiste hasta con tu muerte, porque a pesar de que fuimos tan amigos no sabía de tu enfermedad. Hasta ese secreto te guardaste, no querías preocupar a tus amistades.

Agradezco a quienes supieron hacerte un reconocimiento en vida y que me hayan distinguido con el privilegio de designarme como conductor y locutor de ese momento inolvidable. Pude ser testigo directo del aprecio de todo el ambiente cultural (aunque eso yo ya lo había comprobado tantas veces), pero también me conmovió conocer el respeto y afecto que te tenía el pueblo de Altos de Chipión, tu patria chica adoptiva, como vos siempre señalabas.

Todos morimos algún día, solo que vos te anticipaste en el viaje… Cuando ello ocurre, la gran mayoría pasa al anonimato (excepto en el seno familiar y cercano), pero solo unos pocos saben pasar a la historia, a sobrevivir a la propia muerte.

Esos son los que han dejado huellas imborrables de su accionar, los que -tarde o temprano- contarán con algún espacio con “su nombre”, que es el más bello modo que tienen las sociedades para recordar a quienes han sido sus personalidades destacadas. Pronto nomas, no lo dudo, tendremos noticias de ello, allí en tu querida comunidad.

Conversamos mucho aquella noche de tu homenaje, repasando los distintos actos de tu vida que fue un verdadero “dechado” de lucha, con momentos muy duros de transitar y otros más felices junto a tu familia. Revivimos tu amor por el folklore, hecho bombo en tantos escenarios, hecho radio cada domingo y hecho danza en todas las pistas de las peñas que habitaste.

Los huesos de tu columna, te negaban ya ese gusto incontenible de bailar todo lo que proponían los músicos en una actuación, pero lo demás lo mantenías intacto. Se que hasta dijiste en estos días que no “te llorasen en el velatorio y que canten en él tus entrañables amigos, “Los Hermanos López”. Así, con esa firme simpleza y humildad, se despiden de este mundo los grandes.

Recuerdo que comenté en aquella oportunidad, algo que aprendí de mi querido amigo Luis Landriscina, que a los amigos más que regalarle cosas de valor material, hay que obsequiarle “algo que duela desprendernos” y así lo hice en aquella ocasión, cuando te entregué el último DVD en mi poder del trabajo de Landriscina, Doña Jovita y Cacho Garay que se filmó en Brinkmann para beneficio de la Fundación Favaloro. Gracias Dios, por haberme iluminado en aquella decisión, porque sé que lo has apreciado tal como te lo relaté.

Y siguiendo ese rasgo filosófico “Landrsiciniano”, la pucha carajo, cuánto cuesta desprenderse de lo que uno aprecia tanto. Ya no encontrarte para “el abrazo”, ese que marcaba nuestro saludo en las tantas ocasiones en que la cultura nos entreveraba, va a ser algo desconcertante, pero tan real que hay que aunque duela hay aceptarlo. Se que vos lo querrás así.

Que Dios te asigne el lugar que te has ganado en el cielo, por lo que has hecho aquí en la tierra. Acá has sabido dejar una marca indeleble en todos los que fuimos bendecidos beneficiarios de tu amistad de fierro.

Hasta más ver, querido Dr. Yunes, entrañable amigo Dante. Quiero despedirte con la foto que compartimos cuando vos estuviste en mi homenaje que -por razones parecidas a las tuyas- decidieron realizarme aquí en Brinkmann. Eso es lo único que podemos llevarnos al más allá, mi viejo, “los recuerdos”, solo los recuerdos. Buen viaje y hasta siempre.

Foto: Amilcar junto al Dr.Yunes.

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