Arboricultura urbana: elegir árboles en función del ambiente

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Agricultura, apicultura, vitivinicultura, son campos de conocimiento sobre los que se escucha hablar con frecuencia en muchos ámbitos productivos, mediáticos, académicos, etc. Pero, ¿cuántas veces escuchamos hablar de arboricultura? ¿A qué refiere y de qué especialistas requiere?

La arboricultura urbana es la ciencia dedicada y especializada al manejo del arbolado urbano, basándose en principios biológicos y en una cultura de respeto al árbol.
El Ingeniero Agrónomo y Arborista, Carlos R. Anaya fue protagonista de la Jornada Nacional de Arboricultura 2017, organizada por la Federación Argentina de Ingeniería Agronómica (FADIA) junto con el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe (CIASFE) en la que se trató la planificación, manejo, conservación y mejoramiento del arbolado y los espacios verdes y naturales, y también la necesidad de legitimar la figura del profesional ingeniero agrónomo y sus incumbencias para diseñar esta tarea.
Para Anaya, una adecuada planificación es una de las bases fundamentales de la arboricultura: “Ver por qué se planta un árbol en determinado lugar, elegir los árboles en función de los problemas ambientales que puede llegar a haber en una determinada zona o barrio de una ciudad, es parte de esa planificación”, explica.
El arborista ejemplifica que en una zona industrial con gran cantidad de poluentes probablemente se requiera para minimizar lo problemas ambientales un determinado tipo de especie, mientras que una zona residencial dentro de la misma ciudad otra de diferente tipo. También aclara que un municipio con altas precipitaciones en un momento determinado del año, quizás requiera de un arbolado de ciertas características. “Son muchos de estos parámetros los que hay que evaluar para una correcta selección y es algo que debe ser realizado por profesionales formados en la materia”, explica Anaya.
“Sucede con frecuencia que en muchas localidades hay árboles de muchos años que se plantaron porque andaban bien, o porque se habían plantado en una ciudad cercana, pero eso es insuficiente. Hoy por hoy las ciudades crecieron, se ensancharon avenidas y achicaron otras: “El entorno cambió, y eso es lo que hace pensar en la necesidad de diseñar nuevos arbolados y de que exista más formación en este tema”, explica el arborista.
Incluso, aclara que la modificación de las situaciones térmicas e hídricas introducidas con el cambio climático, probablemente traiga aparejado presencia de nuevas plagas, enfermedades, adaptación de nuevas de especies. “Esa es una cuestión tener en cuenta y de trabajo para que el arbolado siga generando mejores condiciones de ambiente a las ciudades”, explica el arboricultor.
Un punto clave
En cuanto a especies típicas, Anaya cuenta que “en el arbolado hay un principio que es plantar el árbol correcto en el sitio correcto”. “Dentro de las 60 mil especies de árboles que hay en el planeta, el tema es tratar de seleccionar la más adecuada para cumplir cada tipo de necesidad. No hay que sincurscribirse a ningún tipo de especie, ni exótica ni nativa, hay que probar, incorporar nuevas, más aptas o con mejores condiciones”.
Medio ambiente
Una mala o inexistente planificación del arbolado urbano puede tener distintas consecuencias, entre ellas afectar el medio ambiente. Para el especialista certificado por la International Society of Arboriculture en muchas ocasiones “se generan conflictos porque el árbol levanta la vereda, tira hojas, genera algún tipo de daño, y esto sucede por una falta de planificación: el árbol que se colocó no era el elegido para esa situación y si bien aporta al medio ambiente genera conflicto, y a veces se saca el árbol o se lo mutila y ahí se pierden los beneficios ambientales. “La buena planificación redunda en maximizar los beneficios del arbolado urbano y minimizar los inconvenientes que pueda llegar a originar”, afirma Anaya.
La problemática actual: falta de formación académica
“En otros puntos del mundo hay ciudades donde la planificación se hace con mayor jerarquía y acá esa falta de la misma se debe a la falta de formación de técnicos y de educación formal en el país en la materia: debe incluirse en los planes de estudios a nivel universitario y terciario”, explicó el arboricultor.
En tanto, Guillermo Farbman, Presidente de FADIA, una de las entidades organizadoras de las Jornadas, explicó que “se debe empezar a tomar en cuenta que el arbolado es un acto profesional, y que no depende de voluntades particulares: en muchos lugares donde se plantaron especies del norte en zonas más frías después se murieron”. Destacó la labor de la poda y el control de los insectos profesionalmente, como actos que deben ser parte de una intervención profesional.
“La importancia de una buena planificación de arbolado urbano es que el árbol arma ambientes: uno más fresco para el verano, otro con menos sonidos, generando también más biodiversidad”, finalizó la autoridad.
Autor: Lorena Arroyo
 © Regionalisimo

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